Como profesores de yoga, tenemos la capacitación y el compromiso con la enseñanza y la práctica de esta antigua disciplina. Somos expertos en las posturas, técnicas de respiración y meditación que conforman la práctica del yoga, tenemos la destreza de orientar a nuestros estudiantes hacia una elevada conciencia corporal, mental y espiritual.
Uno de nuestros principales roles es el de difundir la filosofía del yoga, que está enfocado en el bienestar integral del ser humano. Contamos con una comprensión profunda de los principios del yoga y estamos capacitados para ayudar a nuestros estudiantes a comprender cómo su práctica puede mejorar su salud, reducir el estrés y potenciar su calidad de vida.
Además de nuestra experiencia en la práctica del yoga, disponemos de habilidades pedagógicas para instruir a nuestros estudiantes de forma fiable y segura. Estamos preparados para adaptar la práctica a las necesidades y destrezas de cada estudiante y estamos preparados ante posibles lesiones o limitaciones físicas.
El yoga es una disciplina muy buena para menores de todas las edades. Actualmente habitamos un mundo con continuos estímulos y con grandes niveles de estrés para todas las personas, por este motivo el yoga puede ayudar a que los niños desarrollen herramientas para saber sobrellevar esta situación.
También hay que decir que, mediante la práctica del yoga vamos a desarrollar la coordinación, fuerza y flexibilidad, lo que va a ser muy beneficioso para menores que se encuentran practicando otro tipo de deportes.

Somos Yoga&Kids, una escuela internacional que nos dedicamos al yoga desde hace más de 20 años, nos dedicamos a la formación de profesores de yoga para niños y adolescentes.
Todos nuestros alumnos cuentan con una opinión positiva sobre nuestro trabajo, y eso es lo que a nosotros nos anima para continuar trabajando en el mundo de la formación de profesores de yoga para niños.

La fama del yoga infantil ha ido en aumento en los últimos años, ya que podemos encontrar en él variadas ventajas para los niños. A través de esta divertida práctica los niños van a alcanzar una serie de ventajas cognitivas, emocionales y físicas, y no solo eso, sino que también aprenderán a relajarse y a conectar su mente con su propio cuerpo.
El yoga infantil va a tratar de enseñar a los niños a realizar posiciones adaptadas a su edad, mediante la práctica de estas posturas desarrollarán la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad y la coordinación. Además, el yoga va a hacer que aprendan técnicas de meditación y relajación, lo que va a ayudar a combatir el estrés y la ansiedad, mejorar la autoestima y aumentar la capacidad de concentración y de atención.
Y no solo vamos a encontrar beneficios físicos y mentales, el yoga infantil también es una forma entretenida y creativa de aprender valores importantes como la cooperación, el respeto, la compasión y la empatía. Los juegos, cuentos y canciones que se utilizan en las clases de yoga infantil fomentan el trabajo colaborativo y la amistad entre los niños, fomentando un ambiente de confianza y apoyo mutuo.
Los profesores de yoga infantil estamos ampliamente capacitados para trabajar con niños y adaptar la práctica a sus necesidades y destrezas. También utilizamos materiales coloridos y llamativos, como pelotas, bloques y peluches, para que los niños se diviertan al tiempo que adquieren conocimientos.
A día de hoy, tanto adultos como niños sufren de ansiedad y estrés, ya que realizan numerosos exámenes, actividades extraescolares, tareas, y en general tienen un elevado ritmo de vida. El yoga les va a servir para interrumpir la rutina y recargar energía.
Por fortuna, los menores tienen una gran facilidad para aprender muchas de las posturas y movimientos propios de esta disciplina en comparación con los adultos. Para ellos, el yoga se convierte en un juego en el que se desarrollan sus cuerpos y se enfocan en la respiración.
Mediante el yoga, los niños tienen la oportunidad de ejercitar su respiración e instruirse en la relajación, lo cual les permite enfrentar el estrés, las situaciones conflictivas y las dificultades de concentración, dificultades que son comunes en nuestra sociedad actual.
Además, el yoga va a colaborar con los menores en su paso hacia el control corporal, de su mente y de sus emociones. Está comprobado que la práctica del yoga provoca para los menores una serie de beneficios como aprender a relacionarse con los demás, estimulación de sus habilidades físicas y mentales o facilitar el crecimiento personal.
Es muy positivo que los menores aprendan algunas posturas o asanas del yoga. Algunas de las ventajas físicas y mentales de la práctica del yoga con los menores son:
La respiración representa un papel básico en el yoga para niños. La inhalación y exhalación a través de la nariz son fundamentales para que los pequeños puedan estirarse y hallar el equilibrio esencial para empezar con la práctica de las posiciones del yoga. Cuando el grupo haya dominado su respiración, el profesor o padre puede orientarlos hacia las posturas.
Las distintas posturas que se realizan en la práctica del yoga tienen como objetivo el calmar los órganos internos de nuestro cuerpo ejercitando los órganos externos. Siempre que se trabaja con niños es fundamental ir implantando las posturas de forma gradual y previamente es fundamental que sepa respirar, relajarse y concentrarse.
Es importante que cuando los menores comienzan a practicar yoga lo hagan mediante el juego, de esta forma podremos ver lo que llegan a conseguir en muy poco tiempo, debido a su enorme imaginación y entusiasmo.

Cuando se está enseñando yoga a niños, debemos saber que no debemos pedir que repitan una misma posición insistentemente, ya que eso puede ser muy pesado para ellos.
Es básico cambiar las posiciones y los movimientos de manera gradual, a un ritmo que les permita mantener la concentración. Estar animados y concentrados son fundamentales en este sentido, como puede ser el respeto, la moderación y una actitud positiva y alegre.
La postura del niño nativo es una excelente forma de empezar la práctica del yoga. Sentados en el pavimento con las piernas cruzadas y dobladas, estiren la espalda, ojos cerrados y y las manos situadas pegadas en el centro del pecho. Realicen varias respiraciones desde esta posición.
El objetivo de esta postura es la relajación y soltar tensiones. Tras la respiración, es una de las más aconsejadas para principiantes. Párate y, poco a poco, deja caer tu cuerpo hacia adelante. Deja que tu cuerpo se mueva con libertad. Siempre que sea necesario, dobla las rodillas. La idea es dejar que tu cuerpo se sienta libre.
Ya solo el nombre llama la atención de los menores. Colócate de frente en una posición relajada, luego gira tu pierna derecha hacia un lado y, seguidamente, dobla también tu cabeza y despliega los brazos hacia el lado derecho. Mantén esta posición durante aproximadamente 40 segundos.
La postura del perro es una de las más comunes y sencillas para realizar con los menores. Las manos y los pies deben estar apoyados en el suelo, posteriormente hay que levantarse formando la forma de un triángulo. Mantén esta postura durante treinta segundos. Lo más importante es ejercerla partiendo de una posición horizontal e ir bajando gradualmente hasta que ambas manos toquen el suelo.
Y por último, otra postura divertida que sugiere un animal. Apoya las rodillas y las manos en el suelo. Al mismo tiempo que inhalas y exhalas, dobla la espalda hacia arriba y luego hacia abajo, como si te convirtieras en un gatito estirándose y arqueando su espalda.