Tenemos una larga experiencia como profesores de yoga y nos entusiasma tanto enseñar como practicar esta disciplina. El yoga comprende una serie de posturas, métodos de respiración y meditación que dominamos. Pero lo fundamental es que poseemos la pericia para hacer que nuestros estudiantes consigan una conciencia mental, corporal y espiritual para la adecuada práctica del yoga.
Nuestra misión es la de propagar la filosofía del yoga, que está enfocado en el bienestar integral de las personas. Tenemos una comprensión intensa de los principios del yoga y podemos apoyar a nuestros estudiantes a interiorizar cómo su práctica puede restablecer su salud, bajar el estrés y mejorar su calidad de vida.
Además de nuestra experiencia en la práctica del yoga, poseemos destrezas pedagógicas para enseñar a nuestros estudiantes de forma fiable y segura. Estamos preparados para ajustar la práctica a los intereses y habilidades de cada estudiante y estamos atentos a posibles lesiones o limitaciones físicas.
El yoga es una práctica que puede ser ideal para jóvenes de cualquier edad. En un mundo rebosante de estímulos constantes y grandes niveles de estrés, el yoga puede propiciar a los menores a potenciar habilidades de autorregulación y a encontrar la tranquilidad y la serenidad en medio del descontrol.
Además, mediante la práctica del yoga vamos a desarrollar la coordinación, fuerza y flexibilidad, lo que va a ser muy positivo para jóvenes que se encuentran realizando otro tipo de deportes.

Somos Yoga&Kids, una escuela internacional comprometida con el yoga desde hace más de 10 años, formamos a instructores de yoga para niños y adolescentes.
La consideración positiva de nuestros alumnos es lo que nos mueve día a día a continuar trabajando en el precioso camino de la enseñanza del Yoga a niños.

El yoga infantil es una especialidad que se ha convertido cada día más relevante en los últimos años debido a sus contrastados beneficios para los menores. Su práctica es una forma divertida y segura para que los niños asimilen habilidades físicas, emocionales y cognitivas mientras aprenden a relajarse y vincular su cuerpo con su mente.
En el yoga infantil, los jóvenes adquieren posturas de yoga adaptadas a su edad, que les ayudan a desarrollar su fuerza, flexibilidad, equilibrio y coordinación. Además van a adquirir técnicas de respiración y meditación que les ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, desarrollar su concentración y su capacidad de atención y mejorar su autoestima y confianza en sí mismos.
Pero, el yoga para niños no solo cuenta con beneficios a nivel físico y mental, también es una práctica entretenida y creativa a través de la cual vamos a adquirir valores importantes como el respeto, cooperación, compasión o la empatía. En el yoga para niños empleamos cuentos, canciones y juegos que fomentan el trabajo en equipo, la amistad y instaura un ambiente de confianza y apoyo.
Los profesores de yoga infantil estamos altamente preparados para trabajar con niños y adaptar la práctica a sus necesidades y destrezas. También utilizamos materiales coloridos y llamativos, como pelotas, bloques y peluches, para que los niños disfruten mientras obtienen conocimientos.
A día de hoy, tanto adultos como menores sufren de ansiedad y estrés, ya que realizan numerosos exámenes, actividades extraescolares, tareas, y en general cuentan con un alto ritmo de vida. El yoga les va a servir para interrumpir la rutina y recargar pilas.
Afortunadamente, los menores tienen una mayor facilidad para adquirir muchas de las posturas y movimientos propios de esta disciplina si lo comparas con los adultos. Para ellos, el yoga es como un juego en el que se estiran sus cuerpos y se enfocan en la respiración.
A través del yoga, los jóvenes tienen la oportunidad de adiestrar su respiración e instruirse en la relajación, lo que les va a facilitar combatir el estrés, las situaciones de conflicto y las dificultades de concentración, problemas que son habituales en nuestra sociedad vigente.
Además, el yoga les va a ayudar en su procedimiento hacia el dominio físico, mental y emocional. Está demostrado que, existen múltiples beneficios ya sean físicos como mentales que los jóvenes pueden aprender a través de la práctica del yoga. Desde apoyar sus destrezas hasta aprender a dirigir su energía física, así como interactuar con otros jóvenes y miembros de la familia, el yoga les otorga un valioso crecimiento personal.
Es muy beneficioso que los niños sepan realizar algunas posiciones o asanas del yoga. Algunas de las ventajas físicas y mentales de practicar el yoga con los niños encontramos:
La respiración desempeña un papel fundamental en el yoga infantil. La inhalación y exhalación a través de la nariz son fundamentales para que los pequeños puedan estirarse y buscar el equilibrio fundamental para empezar con la práctica de las posturas del yoga. Una vez que el grupo consiga dominar su respiración, el profesor o padre puede orientarlos hacia las posturas.
El propósito de las posturas es calmar los órganos internos mediante el trabajo con los órganos externos. Con los niños, es trascendental introducir las posturas progresivamente. Al principio, es esencial que aprendan a respirar, relajarse y luego concentrarse.
Para los niños, como mencionamos anteriormente, el yoga debe ser practicado como un juego. Te sorprenderá lo que pueden lograr. ¿Les pides que hagan la postura del árbol? Se convertirán por completo en un árbol, con toda su imaginación y entusiasmo.

Cuando se está enseñando yoga a menores, debemos ser conscientes de que no es positivo reclamar que repitan una misma posición insistentemente, ya que eso no es agradable para ellos.
Lo mejor que se puede hacer es ir cambiando de posición gradualmente y siempre dándole relevancia al ritmo, para así no tener falta de concentración. Para poder conseguirlo hay que tener un buen ánimo, estar concentrados y al mismo tiempo ser positivos y alegres.
La postura del niño nativo es una buena forma de comenzar en el mundo del yoga. Estando sentado en el suelo con las piernas cruzadas y dobladas, espalda estirada, cierren los ojos y coloquen las manos pegadas en el centro del pecho. Hagan repetidas respiraciones en esta posición.
El propósito de esta posición es la relajación y liberar tensiones. Tras la respiración, es una de las más recomendadas para principiantes. Párate y, tranquilamente, deja que tu cuerpo caiga hacia adelante. Permite que tu cuerpo se mueva con libertad. Siempre que sea necesario, flexiona las rodillas. La idea es dejar que tu cuerpo se sienta libre.
El nombre por sí solo llama la atención de los niños. Colócate de frente en una postura relajada, posteriormente gira tu pierna derecha hacia un lado y, seguidamente, gira también tu cabeza y despliega los brazos hacia el lado derecho. Mantén esta posición durante aproximadamente 40 segundos.
La postura del perro es una de las más comunes y fáciles para llevar a cabo con los niños. Las manos y los pies deben estar apoyados en el suelo, levántate formando la forma de un triángulo. Mantén esta posición durante medio minuto. Lo ideal es hacerla partiendo de una posición horizontal e ir bajando poco a poco hasta que ambas manos toquen el suelo.
Y por último, otra postura divertida inspirada en un animal. Coloca las rodillas y las manos en el suelo. Al mismo tiempo que inhalas y exhalas, curva la espalda hacia arriba y luego hacia abajo, como si fueras un gatito estirándose y arqueando su espalda.